Efemérides
en 2014

Siempre es buen momento
para aprender Historia y también para aprender de la Historia. Por ello los
números redondos son útiles si nos pueden servir de pretexto para recordar acontecimientos
o personajes históricos de los que hoy se puede extraer alguna enseñanza, o
cuya memoria puede aportar algo a nuestra sociedad. El año que hace bien poco hemos
estrenado, al igual que todos los demás, nos trae un buen número de efemérides.
En primer lugar, al menos para Toledo, hay que mencionar el cuarto centenario
del fallecimiento de El Greco. Desde el punto de vista artístico su pintura
goza hoy de pleno reconocimiento y actualidad, siendo considerado un pintor extraordinariamente
original y adelantado a su tiempo. Para nuestra ciudad y nuestra región, la conmemoración
del año dedicado al pintor cretense va a suponer no solo la posibilidad para contemplar
muchas de sus obras, sino también una excelente oportunidad para convertirse
más en una referencia internacional como lo fue por ejemplo Cádiz en 2012 con
motivo del bicentenario de la Constitución allí aprobada. Yo creo que la conmemoración
va a resultar un éxito, y un buen ejemplo de colaboración entre las distintas
instituciones implicadas, con independencia del signo de sus gobiernos. Será
importante también hacer lo necesario para que las consecuencias positivas para
la ciudad vayan más allá del presente año, aprovechando el “tirón” para mejorar
muchos de sus aspectos y de sus focos de atracción. Tendremos tiempo de
comentar cómo va evolucionando la conmemoración y qué huellas deja.

Pero el año 2014 nos va a permitir también
conmemorar muchos otros hechos históricos de trascendencia. Quedándonos en los
tres últimos “años 14” hemos de recordar el final de dos guerras y el inicio de
una. En 1714 acabó la guerra de sucesión española, en realidad una gran guerra europea
en la que estaba en juego España y su imperio colonial, y que finalizó con la
entrada del rey Felipe V en Barcelona, afianzando así la implantación de la
dinastía borbónica en España. Escucharemos a lo largo del año muchas
interpretaciones y visiones de lo sucedido en 1714, y me temo que no pocas
tergiversaciones de su significado. Conviene recordar que fue el final de una
guerra de sucesión, no de secesión. Por otro lado, en 1814 acabó la guerra de
independencia española con la retirada francesa, mientras el tratado de Fontaineblau
y la convocatoria del Congreso de Viena marcaban el principio del fin de la era
napoleónica. Y en 1914 dio inicio la primera guerra mundial, acontecimiento
importantísimo desde la perspectiva histórica y desde la militar. En realidad podríamos
hablar del comienzo de ese trascendental período que abarca las dos guerras
mundiales, una época de profundas transformaciones que dio origen a un nuevo mapa
europeo y a un nuevo orden mundial, que aunque en buena medida fue superado
tras la caída del muro de Berlín, ha dejado huellas muy significativas en el
mundo actual.

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