Decálogo de la imagen
En varias ocasiones he dedicado este
espacio a los derechos que existen sobre una imagen, que básicamente son de dos
tipos: los del autor, y los de las personas captadas (si la imagen refleja a
personas). Hoy, toda persona es un medio de comunicación; todos tenemos una
cámara en el bolsillo, y todos podemos ver cómo nuestra imagen es captada y
reproducida. Así que puede ser útil conocer (y practicar) algunas reglas básicas
derivadas de nuestro derecho y del sentido común. Intentaré expresarlas
sintéticamente:

2)
La publicación debe ser proporcional al consentimiento.
Alguien puede permitir que le tomes una fotografía, pero eso no significa que puedas
presumir que consiente cualquier uso o difusión de ella.
3)
En el caso de personas privadas, lo único que se puede
publicar sin pedir consentimiento es aquella imagen tomada en lugar público y
que sea accesoria en una toma más amplia o general.
4)
En la duda, busca la opción más prudente. No publiques
primeros planos “robados”, y ofrece quitar las fotos que hayas subido
(indicando forma de contacto) a las personas que aparecen en ellas.
5)
La responsabilidad por la difusión indebida de imágenes
no afecta solo a quien publica, sino también a quien comparte, al menos cuando
es evidente que esa imagen no cumple los requisitos para su difusión.
7)
Protege tu imagen, sobre todo la del perfil de Facebook.
Lo mejor es no subir lo que no quieras que pueda ver cualquiera, nunca puedes
estar seguro de que alguien no lo comparta indebidamente.
8)
Respeta siempre el derecho de autor: jamás compartas una
foto que no hayas hecho tú, sin citar al autor, o al menos la fuente de donde
la has tomado.
9)
En ciertos casos, ni siquiera con cita se puede compartir
una foto, porque el autor puede restringir esa opción o someterla a requisitos.
Infórmate antes de compartir; como regla general, no publiques en abierto
aquello a lo que accediste en un foro restringido.
10)
Cuando subas una foto de tu autoría, aunque no incluya la
imagen de nadie, infórmate de las condiciones de la plataforma a la que la
subes, para saber en qué medida estás consintiendo el acceso o uso de la foto por
terceros. O establece tus propias condiciones. Si la valoras, fírmala,
procurando no estropearla con ello.